Francia
Marine Le Pen irrumpe en las presidenciales como la "ultrafavorita"
La líder de Agrupación Nacional parte con una ventaja insalvable, según los sondeos
- CompartirFacebookX - TwitterWhatsAppTelegramLinkedInCopiar enlaceEnviar por email
- Comentar
Carlos FresnedaCorresponsal ParísCorresponsal ParísSEGUIR AUTORActualizado Martes, 15 septiembre 2026 - 01:35AÑADE EL MUNDO EN GOOGLEHaz que nuestras noticias aparezcan en tus búsquedas
- Francia Macron realizará una visita de Estado a España los días 29 y 30 de septiembre
Marine Le Pen ha irrumpido en la campaña presidencial francesa como la "ultrafavorita", con una intención de voto entre el 33% y el 35% y con una veintena de puntos sobre sus máximos rivales, el líder de La Francia Insumisa, Jean-Luc Mélenchon (15,5%), y el centrista Édouard Philippe (14%). Con ese aura de invencibilidad, la líder de Agrupación Nacional (RN) lanzó su 'rentrée' política en su feudo de Hénin-Beaumont, arropada por la familia extendida de la extrema derecha (de su delfín Jordan Bardella a su sobrina Marion Maréchal) y prometiendo con su tono crispado "el renacimiento de Francia".
El sobrenombre de la "ultrafavorita" se lo debe Le Pen al multimillonario Vincent Bolloré, propietario de Le Journal du Dimanche, que ha convertido el semanario en su plataforma política. Pese al sesgo inevitable, los números del sondeo de Ipsos-BVA (ratificados días después en Le Figaro) hablan por sí mismos de la ventaja aparentemente insalvable con la que la líder de extrema derecha concurre por cuarta vez a unas elecciones presidenciales, beneficiada por el malestar económico, político y social que están marcando la recta final del doble mandato de Emmanuel Macron en el Elíseo.
Otro sondeo, de Ipsos-BVA-CESI para Le Monde, revela entre tanto la sensación de "incertidumbre", "preocupación" e incluso "ira" de los franceses por la marcha del país. Casi la mitad de los encuestados expresan su apertura a "comportamientos radicales para encontrar nuevas formas de hacer las cosas", lo cual ha sido interpretado como una señal inequívoca de "una propensión al populismo" entre el electorado (tanto de derechas como de izquierdas).
"Los franceses desean darle la vuelta a la mesa pero sin romper los platos", es la interpretación que da al sondeo el subdirector general de Ipsos, Brice Teinturier, que detecta entre sus compatriotas una creciente ambivalencia a falta de siete meses de la cita electoral: la gente espera que las presidenciales sirvan para traer "un cambio fuerte sin sacrificarlo todo".
"Estas Elecciones Presidenciales Lo Decidirán Todo"
Marine Le Pen tuvo muy presente el punto de partida tras su irrupción en la campaña, liberada ya del peso de la sentencia de "ineligibilidad" para cargos públicos, aunque con la amenaza aún de poder verse obligada a portar un brazalete en la recta final. "Estas elecciones presidenciales lo decidirán todo", recalcó la líder de RN en el relanzamiento oficial de su candidatura. "O dejamos que nuestro país se hunda en las arenas movedizas de la costumbre y la corrupción, o damos el salto adelante que deseamos y que conducirá al renacimiento de Francia".
En vez de elegir la cuestión migratoria, Le Pen se inclinó por el problema de acceso a la vivienda como la "prioridad nacional", y lo hizo con un mensaje sorprendentemente inclusivo: "Con nosotros, los franceses, independientemente de su color de piel o religión u origen, tendrán prioridad en sus propios lugares de residencia", advirtió en el momento de anunciar la derogación de la polémica Ley de Solidaridad y Renovación Urbana y la cesión gratuita de terrenos públicos a promotores para la construcción de "miles de apartamentos a precios asequibles".
"No hay nada, queridos amigos, más gratificante que la sensación de armonía en el hogar, de poder decir "estoy en casa"", dijo Le Pen en el momento más intimista de su discurso, marcando probablemente el tono de lo que será su campaña presidencial, la primera en la que parte como "ultrafavorita" frente a las tres anteriores en las que competía como segunda o tercera en discordia.
Pese a todos los intentos de suavizar la imagen de RN -ocho años después de recoger el testigo del Frente Nacional de Jean-Marie Le Pen- el 50% de los franceses siguen percibiendo a la fuerza política como "un partido nacionalista y xenófobo" y el 66% opina que entre sus dirigentes hay "personas de ideas extremistas", según otro sondeo de Ipsos-BVA para La Tribune Dimanche. El 59% de los encuestados opina que la llegada a la presidencia de Le Pen serviría "para crear fuertes tensiones y divisiones en la sociedad francesa", el 55% teme la adopción de una postura más favorable a Rusia en el conflicto de Ucrania y el 52% opina que debilitaría el papel de Francia dentro de la UE.
El 56% opina sin embargo que RN es "menos extremista" que en el pasado y el 53% está de acuerdo con que su llegada al poder serviría "para poner en orden el país". El 50% cree que sus propuestas "son las mejores sobre la inmigración o el islam, y el 48% cree que la formación política de Le Pen "está preparada para dirigir el país". El 46% está finalmente de acuerdo con que RN sería el partido que "mejor defendería los intereses de Francia.
Marion Maréchal Vuelve Al Redil Familiar
C.F.
Marion Maréchal, la "sobrinísima" de Marine Le Pen, ha vuelto al redil familiar tras sus coqueteos políticos con Éric Zemmour y el partido de ultraderecha Reconquista, con el que fue elegida como eurodiputada en 2024. Maréchal quiso estar cerca de su tía en su 'rentrée' política, lo cual levantó las suspicacias del 'delfín' Jordan Bardella, que se opuso a su intervención con un rotundo: "O ella o yo" (según reveló Libération, atribuyéndolo a fuentes cercanas a Agrupación Nacional).
Aunque el propio Bardella ha negado contundentemente esta versión, lo cierto es que la presencia de Maréchal en el entorno de Le Pen ha provocado no pocas tensiones. Bardella fue en tiempos novio de Nolwenn Olivier, prima de Maréchal, que a sus 36 años es percibida como una amenaza para la estabilidad política y familiar.
La propia Maréchal, que tras abandonar Reconquista fundó su propio partido político, Identité-Libertés (IDI), ha llegado a figurar alto en las encuestas entre los candidatos presidenciales. Su desmarcaje de Marine Le Pen, cuando el Frente Nacional se metamorfoseó en Agrupación Nacional, ha durado casi ocho años. El acercamiento se fue gestando durante el proceso judicial por malversación de fondos europeos de Le Pen, y la vuelta de definitiva al clan se confirmó durante el fin de semana.
"En la casa de los Le Pen, la familia siempre importa", declaró la candidata presidencial, que ha reservado un papel durante la campaña para su sobrina y posiblemente incluso algún cargo si llega al poder. Maréchal ha prometido trabajar entre tanto para que "Jordan Bardella tenga una mayoría parlamentaria en el futuro".